Base de maquillaje, cómo elegirla según tu tipo de piel

base de maquillaje

La tendencia que está triunfando en los últimos tiempos es la del “no makeup”.

Una tendencia que reivindica lo natural. Apuesta por un aspecto iluminado y fresco, lo más parecido a un look de “cara lavada”. La clave está en saber qué base de maquillaje es la que más se adecua a cada tipo de piel. El objetivo está claro, hay que tapar las imperfecciones a la misma vez que unificamos el tono. Eso sí, sin que parezca que llevamos una careta. Por eso, nunca te olvides de unir el tono del rostro con el del cuello.

Para conseguir un aspecto natural hay que tener en cuenta que la base de maquillaje ha de ser de textura ligera, ya que pretendemos unificar el tono de la piel, no maquillarla.

Existen varios tipos de bases de maquillaje:

  • BB cream: se trata de una hidratante con color, por lo que, si tienes la suerte de tener una piel lisa y sin imperfecciones, será tu mejor aliada para el día a día.
  • Maquillaje en formato cushion: consiste en un formato de textura ligera que se aplica con una esponja porosa que actúa como difusor, dando lugar a un acabado natural. Además, su fórmula cuenta con protector solar. Al igual que la BB cream, su cobertura no es muy alta.
  • Bases en formato líquido: son las más comunes, ya que hay varios tipos dependiendo del tipo de piel, cobertura y acabado deseados. Son muy versátiles.
    • Para pieles grasas/mixtas: es recomendable que sean libres de aceites. Suelen dejar un acabado mate para acabar con los brillos.
    • Para pieles secas: hidratan la piel a la vez que cubren imperfecciones, dejan un acabado luminoso sin engrasar la piel.
  • Bases en crema: es la más untuosa, ya que se trata de una emulsión de agua en aceite.  Se puede controlar su cobertura, dependiendo de la cantidad que se aplique, por lo que es perfecta para un maquillaje de noche y también para las pieles maduras, ya que hidrata la piel en profundidad.
  • Bases mousse: recomendables para pieles jóvenes sin imperfecciones.
  • Bases en polvo: indicadas para todo tipo de pieles. Dejan un acabado mate aterciopelado y absorben los brillos. A priori son menos ligeras que las bases líquidas, pero se fija mejor sobre la piel y tiene una duración mayor.
  • Bases en barra: muy espesas. Indicadas para la noche debido a su alta cobertura.

    formato líquido

Una vez elegido el formato en el que queremos nuestra base de maquillaje, es muy importante tener en cuenta qué tono tiene nuestra piel para elegir la base perfecta.

Los tonos de la piel están divididos en tres grupos:

  1. Piel fría: perteneces a este grupo si las venas que se ven en tu muñeca son azules o moradas. Se caracteriza por una tez clara y rosada.
  2. Piel cálida: perteneces a este grupo si las venas son de color verde. Si tu tez tiene un fondo amarillo y el pelo y los ojos oscuros.
  3. Piel dorada: eres de este grupo si tus venas se ven verdes y, si, cuando te expones al sol, tu piel se ve dorada.

Ahora ya sabes cuál es tu tono de piel, es hora de elegir el tono de la base de maquillaje.

Es importante que al probar diferentes tonos tengas buena luminosidad para no salir a la calle con un maquillaje dos o tres tonos más oscuros. Sí, desgraciadamente, a todas nos ha pasado alguna vez.

Haz la prueba debajo de la mejilla y difumina todo lo posible. Si el tono no se funde con tu piel es que no es el indicado.

Existen muchas reglas en el mundo del maquillaje. Pero, en muchas ocasiones, las reglas están para romperlas. Lo ideal es adaptar las técnicas que más te gusten del maquillaje a tu tipo y tono de piel.

Es fundamental saber todo lo mencionado anteriormente para elegir la base de maquillaje perfecta, toca poner en práctica todo lo aprendido.

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